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viernes, 7 de octubre de 2016

ARTÍCULO APARECIDO EN LA REVISTA SALA DE TOGAS Nº 73 DEL ILUSTRE COLEGIO OFICIAL DE ABOGADOS DE ALMERÍA

VENTAJAS E INCONVENIENTES DE LA DESIGNACIÓN DEL PERITO CALÍGRAFO, POR LA PARTE O POR EL JUZGADO.
La profesión y la formación de Perito Calígrafo en España, como ustedes saben, aún no están regladas. Necesitamos que se escuche a los profesionales implicados y se adopten unas normas consensuadas de funcionamiento. Entre otros muchos temas, es necesario desarrollar los protocolos adecuados, en cada caso, para la correcta toma de Cuerpos de Escritura, imprescindibles en multitud de Informes Periciales Grafotécnicos. La situación es tan lamentable que hay que plantear soluciones ya.
Ejercen calígrafos con escasa formación, sin motivación, ni interés alguno por actualizar sus conocimientos, donde algunos incluyen en su currículum un extenso listado de dudosos diplomas. Los hay que trabajan con lupa, fotografían con su teléfono, presentan informes con textos pretenciosos e incomprensibles para los profanos en estas técnicas, insertan frecuentemente imágenes desproporcionadas, de escasa nitidez y hasta dibujitos “aclaratorios”. Por tanto poco rigor aportan y sí que pueden perjudicar y confundir sus “aproximadas” conclusiones.
En otro extremo se presentan peritos que pertenecen a Asociaciones serias y responsables, que les respaldan, porque cumplen protocolos apropiados en sus actuaciones y aplican normas de calidad rigurosas en la redacción de sus informes. Para permanecer en su Asociación, además de pagar sus cuotas, continúan  formándose, se prestan a colaborar en trabajos de investigación científica que exponen y publican. Por tanto cuentan con la cualificación actualizada que les permite manejarse en los laboratorios de criminalística documental y disponen de instrumentos de última tecnología que les permiten llegar a dictámenes acertados.
Ante este panorama, los abogados y graduados sociales, que son principalmente los profesionales que necesitan nuestros dictámenes para apoyar sus demandas y defensas, son conscientes de lo que se pone en juego, por tanto esta decisión no la pueden dejar al azar ya que todos los peritos no son iguales, ni las Asociaciones en las que deben estar inscritos.
En esos “listados y, o empresas adjudicatarias” de las cuales echan mano las instancias judiciales para cada designación hay Peritos Calígrafos de todo tipo: desde los que disponen de instrumental técnico avanzando a los más primitivos, con formación o con una mediocre preparación, con dedicación total a esta profesión o bien como un complemento de otra que no tiene nada que ver con ella, etc.
Por tanto, de esta situación se deduce que, el abogado no puede estar jugando a la lotería con esta importante prueba pericial y se está arriesgando a que no sea la adecuada ni todo lo rigurosa que necesitaría que fuera.
Son muchos los informes periciales que llegan a nuestras manos de distintos Peritos Calígrafos, y sabemos claramente de lo que hablamos. Desde nuestra Asociación Profesional, se conoce el bajo nivel existente de muchos de los peritos ejercientes en la actualidad.
Analizaremos los beneficios derivados de la elección por la parte, de un Perito Judicial Calígrafo en contraposición a los perjuicios que acarrea la designación por el Juzgado.
Ventajas de la designación del Perito Judicial Calígrafo por la parte
1.      Se puede elegir libremente al Perito Calígrafo, en función de las referencias que tenemos de su competencia, experiencia y conocimientos técnicos adecuados, descartando así aquellos que entre otras cosas, no cuenten para realizar su trabajo, con un adecuado laboratorio de criminalística documental.
2.     Se le puede solicitar un informe verbal de viabilidad del caso, con presupuesto ajustado, conociendo así de manera clara y concreta el coste de la prueba pericial.
3.     Se pueden mantener entrevistas con el Perito Calígrafo y solicitar su consejo y orientación en cuanto al caso cuestionado, sin que ello afecte por supuesto, a la objetividad e imparcialidad que conllevará su dictamen.
4.    La demanda o contestación se puede realizar de conformidad con los consejos técnicos y científicos del perito experto, con la consiguiente rotundidad argumental que ello supone,  que redundará en beneficio de nuestro cliente.
5.     Se puede realizar, si llegara a ser necesario, un informe técnico y crítico sobre el dictamen del perito de la contraparte, en cualquier procedimiento, desvirtuando así su valor probatorio.
6.     Nos ayuda para agilizar el proceso.
Desventajas de la designación del Perito Calígrafo por el Juzgado
1.      El Perito designado por el Juzgado, no le conocemos, es probable que no cuente con las competencias técnicas deseables, ni disponga para su estudio e investigación del instrumental científico y técnico necesario para su trabajo, con lo que su dictamen será poco concluyente y riguroso, y podrá ser rebatido con facilidad.
2.     La provisión de fondos y la minuta de honorarios final son imposibles de negociar con el perito, teniendo obligación la parte de asumir su coste con el riesgo de quedarse sin la realización de la prueba en caso contrario.
3.     No es posible mantener entrevistas sobre las circunstancias del caso con el Perito designado, por ser habitualmente rechazadas por el propio perito para evitar así ser influido, e incluso tachado de imparcial por alguna de las partes.
4.    Se presenta la demanda o contestación sin un asesoramiento ni orientación previa por parte de un experto en la materia, con el riesgo que ello supone para los propios intereses.
5.     El dictamen puede que no sea favorable a los intereses de nuestro cliente, por tanto su demanda no prospera.
6.     Frecuentemente contribuye a dilatar el proceso.
Nuestra labor también debe ser la de orientar a los profesionales del Derecho en su trabajo, y esto que acabo de exponer deben ser las primeras cuestiones que hay que plantear.
SUGERENCIAS A LOS LETRADOS PARA ASEGURARSE UNA BUENA PRUEBA PERICIAL
1.      El abogado que propone una prueba pericial debe mantener una estrecha relación con el perito que debe llevarla a cabo, para que la misma acabe teniendo el éxito esperado.
2.     Los honorarios que percibe el perito no deben ser el único factor a tener en cuenta a la hora de contratarlo. Utilizar este criterio como primordial puede suponer un serio e irreversible problema.
3.     Si la base del proceso judicial que se inicia es eminentemente técnica, déjese asesorar por el perito a lo largo de todo el proceso, hasta la Vista Oral. Desde ayudarle a fundamentar la demanda con sus argumentos técnicos, que suelen escapar al conocimiento del abogado y de la magistratura, hasta preparar concienzudamente el acto de la Vista ayudando a redactar las preguntas al perito de su misma especialidad que puede haber presentado la fiscalía o la parte contraria.
4.    La colaboración permanente entre abogado y perito es fundamental. Puede incluso darse el caso que el perito que contrate le desaconseje interponer una demanda o querella, al no poder sostener el argumento jurídico que plantea el abogado en unos sólidos razonamientos técnicos. 
Un buen perito con un mal abogado pueden dar al traste con el pleito. Y lo mismo puede decirse al revés: un mal perito con un buen abogado también puede frustrar las expectativas de éxito del asunto ante los Juzgados.
5.     El buen perito es aquel que está en capacidad de sugerir al abogado una estrategia concreta a seguir cuando el caso se fundamenta en aspectos eminentemente técnicos. Como indicarle solicitar visualizar, fotografiar y fotocopiar documentos contenidos en la causa, proponer y orientar la toma de cuerpos de escrituras de forma adecuada al asunto, si fuesen necesarios, por tanto será el que tenga la última palabra a la hora de incluir las propuestas del abogado en su dictamen, pues será aquel quien se haga responsable de su contenido y defensa ante el Tribunal.
6.     Se presentan frecuentes asuntos en que, gracias a la efectividad del Informe Pericial Grafotécnico, no es necesario presentar demanda alguna ya que las conclusiones del mismo favorecen el acuerdo de las partes.
7.      El abogado debe reunirse con el perito contratado tantas veces como sean necesarias. El poder tratar el asunto, desgranando y poniendo en relación los aspectos jurídicos y los técnicos da seguridad al abogado, al perito y por supuesto al cliente.
8.      El abogado debe ser el responsable de asegurarse que el perito ha entendido claramente los extremos de la prueba que deberá desarrollar, y le deberá marcar un calendario que desemboque en la entrega de su dictamen y en su intervención en la Vista Oral. Los plazos de entrega que marca la legislación procesal son a veces muy cortos, lo que implica que en ocasiones habrá que trabajar a destajo para  presentar un dictamen efectivo.
9.     Por último el abogado debe preparar concienzudamente con el perito el acto de la Vista Oral, pues se trata del colofón, de la escenificación, de la visualización de lo que ha acontecido anteriormente en forma escrita en el procedimiento judicial. Se trata sin duda del momento procesal decisivo, puesto que será en ese momento cuando se reproduzcan oralmente las pruebas, y el juzgador podrá valorar no sólo el contenido, sino la manera de decirlo y exponerlo. El tándem abogado-perito debe conjuntarse como un equipo de trabajo profesional, compacto y coordinado.

                                                 Refrendo
 GABINETE DE CRIMINALÍSTICA DOCUMENTAL

lunes, 9 de mayo de 2016

Articulo aparecido en el No. 72 de la Revista Sala de Togas del Ilustre Colegio Oficial de Abogados de Almería


PROTOCOLO DE TOMA DE MUESTRAS Y CUERPOS DE ESCRITURA PARA REALIZAR EL INFORME PERICIAL

El acto de escribir es un fenómeno enormemente complejo, intervienen principalmente factores fisiológicos, psicológicos, ambientales, culturales, materiales, etc.
El gesto gráfico está regido por el cerebro e integrado en la psicomotricidad general del sujeto. De la misma forma que una persona anda, habla, ríe y gesticula de un modo peculiar, que permite distinguirla de las demás, la escritura está conformada por la personalidad de su autor por su forma de ser y de manifestarse, por tanto tiene pleno valor identificador susceptible de análisis y medición.
La escritura de cada persona es única e irrepetible, motivo por el cual el cuerpo de escritura debe recrear las condiciones similares al texto dubitado, aplicando diversas técnicas para la obtención de ejemplares testigos válidos para el cotejo pericial.
No existe en nuestro ordenamiento legal ningún protocolo unificado para tomar cuerpos de escritura a las personas, en casos de presunta falsificación documental. Cada perito sigue sus criterios y según su formación y experiencia los utiliza como considera oportuno. Si encima no es un perito quien recoge estas muestras de escritura, sino que es un funcionario/a del Juzgado, el asunto se complica al no contar con la preparación necesaria para ello. Lamentablemente en la mayoría de los casos, su esfuerzo y su buena voluntad por facilitar al calígrafo muestras de escrituras y firmas de la persona cuestionada, resultan no ser válidas por lo que hay que solicitar repetirlas de nuevo.
Es el perito calígrafo, el que debe preparar los cuerpos de escritura en función de lo que se cuestione en cada caso, indicando al sujeto que se somete a la prueba a escribir también con la mano no hábil, sobre todo en los supuestos de identificaciones de anónimos. Realizar la toma con útiles semejantes o iguales a los que son objeto de estudio, efectuar el cuerpo sobre modelos parecidos o inticos a los objetos de pericia, conformándolos de tal manera que se puedan  valorar  aspectos  técnicos,  que  de  otra  forma  quedan  inoperantes  para  el calígrafo, y por último, que sean lsuficientemente extensos y ceñidos a lo que la pericia requiere.
Es fundamental realizar correctamente el cuerpo de escritura puesto que va a influir en él análisis y el dictamen que refleje el informe pericial, condicionando una sentencia justa o injusta, según el trabajo realiza
 
 TIPOS
Existen dos tipos de muestras patrones: las informales y las requeridas. Las informales existían con anterioridad al proceso judicial, fueron producidas por su autor en el curso normal de sus negocios, asuntos personales o simplemente en el libre ejercicio de su aptitud para escribir, mientras que las requeridas son obtenidas durante el procedimiento judicial.
Las muestras informales son más espontáneas y naturales, por tanto representan mejor la personalidad gráfica del autor, ya que no hay motivos para distorsionar o disfrazar la rutinaria expresión de las individualidades gráficas automatizadas de cada persona.
Por tanto la idea principal para realizar un buen cuerpo de escritura, es intentar que la persona plasme sobre el papel su parte más inconsciente, para evitar posibles alteraciones y para ello sí existen protocolos que el calígrafo, si es profesional y riguroso, debe utilizar.
Para preparar el cuerpo de escritura es necesario, por parte del perito, un minucioso estudio del documento cuestionado o dubitado, al objeto de planificar y orientar su realización hacia los rasgos más característicos que interesen para cotejarlo con los documentos indubitados.
Atendiendo a la clase de impresión pueden presentarse dos tipos, manuscritos o por impresión mecánica.
Los cuerpos de escritura se pueden realizar:
-        En sede judicial, a instancia de parte y, o por orden del juez/a.
-        Fuera de sede judicial, generalmente en bufetes de abogados, con presencia de testigo/s y del perito calígrafo que redactará el informe. Son fundamentales al inicio de una causa, se incluyen en un informe pericial como prueba, formando parte en demandas o querellas que lo requieran.
-        Casos especiales son las pintadas y los grafitis que es necesario realizarlos en espacios abiertos similares a los que se estudia.

FORMA DE PROCEDER
En el momento de tomar muestras de escritura de una persona cuya autoría se pretende determinar respecto a la ejecución o no, del texto dubitado, es necesario tener en consideración unas premisas que ayuden a obtener unas muestras de contraste suficientemente fiables que aporten datos relevantes a la investigación.
El escrito del cuerpo de escritura cuando se realiza en sede judicial, debe ser dictado en presencia del secretario/a del juzgado o funcionario/a que el designe que dará fe del acto y del perito calígrafo que va a realizar el informe.
En él de forma manuscrita se expresa la fecha y lugar donde se realiza y los datos personales del autor que debe firmar y fechar cada folio, escrito por una sola cara, indicándole que deje margen izquierdo suficiente para que se pueda leer cuando esté encuadernado.
Se le pregunta cuál es su mano útil, normalmente la derecha, en el caso de firmas se le solicita que escriba treinta sin parar. También se le pide que escriba con la mano no dominante, si resulta que es ambidiestro, se le solicita que realice otras treinta firmas. El perito ha de estar muy atento a posibles manipulaciones fraudulentas, especialmente cuando las muestras se van a utilizar para el estudio de textos anónimos.
El perito velará que la persona sometida a la prueba jamás tenga acceso, durante ésta o en momentos previos, al documento cuestionado, evitando así que copie y falsee su gesto gráfico. No se formulará instrucción alguna en lo relacionado a ortografía, espaciado o puntuación, ya que ello puede inducir a error. Si la escritura cuestionada contiene faltas ortográficas o gramaticales, no se corregirá ni influenciará al escritor.
Se debe facilitar al sujeto que obre tan cómodamente como sea posible, de manera espontánea y natural, lo cual contribuye a disminuir su tensión.
Tendrá la suficiente extensión para que se plasmen sus auténticas características gráficas. Será dictado, nunca copiando, del texto objeto de la pericia y, o de otro que contenga salteadas las palabras de aquel y a una velocidad rápida, para obligar a su autor a concentrarse en su elaboración e impedir que tenga tiempo para alterar las grafías, así conseguiremos la máxima espontaneidad.
No siempre es posible lograr la coetaneidad. Normalmente los tiempos desde que se rellenó o firmó el documento cuestionado, luego ocurrió el incumplimiento del contenido, o constatación del delito, pasando por los tiempos judiciales de la demanda, hasta la toma del cuerpo de escritura normalmente exceden los dos años que los expertos aconsejan para el confronte de escrituras.
Es necesario obtener la mayor cantidad de documentos originales posibles, especialmente cuando el documento dubitado es distante respecto a la fecha de la pericia.
Dictar el mismo texto palabra por palabra puede ser de gran ayuda, pero eso no debe impedir que se redacten textos preparados por el perito en función de determinados rasgos que éste considere de interés para el cotejo.  
También es importante la repetición de caracteres que nos permitan confirmar el gesto escritural de la persona sometida a la prueba, advirtiendo de posibles indicios de simulación.
El soporte debe ser similar, papel de igual formato, cuadrículas de igual  tamaño de modo que el sujeto ajuste la medida de los grafismos al mismo espacio del documento cuestionado, con renglones o sin ellos, de calibre y características parecidas en cuanto a su rugosidad, lisura, opacidad y color.
Además las muestras se deben tomar con el mismo tipo de instrumento escritor y del mismo color, calibre y grado de dureza, sean lápices, bolígrafos de tinta pastosa o fluida, estilógrafos, rotuladores, etc.
Si el escrito dubitado tiene números o guarismos debe escribir 15 veces los números del 1 al 10 y se le dictan unas 20 cifras con cinco dígitos, que contengan los guarismos interesados, no hay una norma fija.
Si el documento sospechoso por ejemplo, es un pagaré elaborado con bolígrafo, conviene tomar la muestra en idéntico impreso y con instrumento escritor de características análogas. Igualmente puede ser necesario invitar al autor a que observe ciertas condiciones, en razón al género de escritura, tales como “escriba con letra mayúscula”, “en letra cursiva o ligada”, en “números romanos o arábigos”, etc.
Dictar varias veces un texto diferente al de duda, intercalando   palabras del mismo documento en cuestión, que puede oscilar dependiendo del tamaño de la letra entre 15 líneas si es pequeña y 25 líneas si es grande. El texto ha de ser variado en grafías y léxico.
Si existe un escrito bajo una firma, por ejemplo el número del DNI, o alguna otra escritura, se incluirán también esos elementos dentro del dictado.
Se le solicita que escriba el abecedario en mayúsculas y minúsculas 5 veces.
Por último que vuelva a escribir 20 veces la firma con la mano útil.
Una vez se han tomado las muestras, conviene retirarlas de la vista del escritor y enumerarlas en el orden en que hayan sido elaboradas.
Examinar, fotografiar y fotocopiar los documentos que porte el sujeto como DNI, permiso de conducción, pasaporte, tarjetas bancarias o cualquier otro que lleve su firma y, o que se aporte a la causa.
Puede ser de interés para el estudio la obtención de muestras de escritos suplementarios como bosquejos, dibujos, la manera de rellenar sobres de cartas, etc.

COMO NO DEJARSE ENGAÑAR POR UN AUTOFALSIFICADOR  
La persona que realiza el cuerpo de escritura no es neutral al proceso judicial que la involucra, por tanto está interesada en probar su inocencia, o en esconder su autoría o simplemente le preocupa el dictamen al que el calígrafo pueda llegar fruto del estudio de su escritura y o firma.
Es de imaginar que si una persona es requerida para realizar una muestra caligráfica para su análisis, hay dos condicionantes que van a generar problemas de autenticidad de la escritura.
Uno es la tensión y los nervios que producen la idea de ser analizado y en dependencias judiciales.                                           
El otro condicionante es la posibilidad de ser “cazado” en el análisis, lo que detonaría un difícil juego de ocultación de la letra real para que no se pueda achacar a su persona la autoría del texto dubitado.
Contra el primer condicionante, no hay nada que hacer, está dentro de la condición humana y es fácil de comprender por el perito los defectos que este condicionante produce en la letra.
Pero es en el segundo condicionante donde la confección de la prueba caligráfica cobra mayor importancia, con la intención de evitar que el autor pueda enmascarar su letra real.
La tensión de la prueba sumada a la intención de encubrir la propia escritura, juega a favor del perito calígrafo, ya que transcurrido un tiempo de la prueba, la energía necesaria para ocultar la propia letra se agota, a partir de este momento realizará con espontaneidad la escritura personal, que es nuestro objetivo.
Para alcanzar este agotamiento, el texto ha de ser extenso, y proceder de una fuente, a poder ser conocida que haga sentirse bien al escritor y que le haga olvidarse que se trata de una prueba para el análisis de su escritura o firma.
Una argucia para realizar esta prueba caligráfica, consiste en hacer la prueba de firmas inicialmente, rellenando dos hojas por completo, indicándole que deje margen a la izquierda para su encuadernación. De esta forma conseguimos que el autor pierda la tensión del inicio de la prueba, se acomode en la posición, útil y entorno y por descontado, inicie el proceso de agotamiento de la energía necesaria para no distorsionar su propia letra.
Hay más pautas a seguir para la realización de un cuerpo de escritura, pero eso queda a discreción del perito, según el caso, ya que él mismo debe buscar la mejor forma de no ser engañado por quién realiza la prueba con el fin de que no la pueda desvirtuar.
En ocasiones se nos impide desde la propia autoridad judicial la toma de fotografías de documentos objeto de la pericia, que nos permiten trabajar con más rigor y precisión. No entendemos el por qué a veces se autoriza la fotocopia y no la fotografía que nos aporta mayores detalles y color de forma que el perito podrá realizar el informe con mayor calidad.
Para finalizar quiero hacer un llamamiento a los operadores jurídicos, procuradores, abogados, funcionarios, jueces y secretarios judiciales, recabando que el perito calígrafo esté presente en el levantamiento de todos los cuerpos de escritura, ya que éste es el experto que conoce las técnicas y utiliza los medios para que se realicen en las condiciones más idóneas en cada caso. Es indispensable la presencia del calígrafo, ya que en los ámbitos judiciales, generalmente por desconocimiento, no se tienen en cuenta los puntos que acabo de exponer.
Si se respetan estas normas para la elaboración de la prueba caligráfica, es prácticamente imposible que el sujeto oculte o enmascarare su propia escritura y se facilita la labor del perito como auxiliar de la Justicia.
                                                 Refrendo
 GABINETE DE CRIMINALÍSTICA DOCUMENTAL
 ASOCIACIÓN NACIONAL DE EXPERTOS EN GRAFÍSTICA Y DOCUMENTOSCOPIA
Teléfono 645 984 776

sábado, 8 de agosto de 2015

ARTICULO DE GABINETE REFRENDO EN LA REVISTA SALA DE TOGAS Nº 71


INFORME PERICIAL GRAFOTÉCNICO
DOCUMENTOS VÁLIDOS PARA REALIZAR UNA PERICIA CALIGRÁFICA

El propósito de este artículo es hacer una reflexión sobre los documentos, como el objeto material de la investigación pericial sin olvidar que suelen ser instrumentos de tráfico jurídico.
El término documento admite diversas definiciones:

Según el Art. 26 C.P. se considera documento todo soporte material que exprese o incorpore datos, hechos o narraciones con eficacia probatoria o cualquier otro tipo de relevancia jurídica.
En el ámbito pericial documento es todo objeto cuyas cualidades físicas o contenidos sean susceptibles de analizarse con diferentes métodos, para llegar a establecer su autenticidad, su autoría, su estado o su origen.
Esta última definición incluye posibles contenidos en el documento, que no fueron plasmados con voluntad de comunicación, como son huellas dactilares, restos de fluidos, manchas, marcas de grapas o clips, dobleces, arrugas, olores, residuos y gérmenes. La investigación determinará si el documento cuestionado ha sufrido manipulación, cuál es su procedencia, su autor o donde ha estado, entre otras cuestiones. Por consiguiente se han de aplicar las diversas técnicas de Criminalística que correspondan en cada caso.
La Organización Internacional de Policía Criminal (INTERPOL) define la DOCUMENTOLOGÍA como el conjunto de procedimientos científicos y técnicos aplicados a la investigación del documento con el fin de demostrar su naturaleza, origen, autoría, medios materiales con que se compuso, etc.
Nos encontramos generalmente con dos tipos de pericias documentales:

-       Pericias caligráficas, en las que intervienen manuscritos, firmas, cifras, anónimos, etc. Entre ellas las más comunes son las determinaciones de autenticidad o falsedad de firma, identificación de anónimos, autenticación de testamentos ológrafos y otras más complejas donde se nos solicita, si un texto, palabra, o línea fue añadida con posterioridad y si fue escrita por la misma mano y persona.

-       Pericias documentoscópicas, las que afectan al documento en sí, lo alteran en parte o en todo, tipos de impresión mecánica, sellos, fotomontajes con escáner y fotocopiadoras, obras de arte, discriminación de tintas, supresiones, borrados, añadidos y en general cualquier material susceptible de ser falsificado.
Se presentan algunos casos donde el continente y/o el contenido del documento cuestionado, han sido modificados para intentar conseguir el fraude, que dan lugar a periciales complejas. Es fundamental que el perito, si tiene opción a ello, elija los documentos indubitados más adecuados para el cotejo, ya que de su correcta selección va a depender en gran medida la posibilidad de investigar todos los detalles necesarios para llegar a conclusiones categóricas en su informe.
El examen de contenidos en soportes digitales como cintas de video, grabaciones de audio, cds, discos de ordenador, etc., solo perceptibles a través de instrumentos específicos de reproducción, requiere la intervención de otras especialidades de la Criminalística.

SOLICITAR SIEMPRE ASESORAMIENTO ORAL DE VIABILIDAD

DETERMINACIÓN DEL GRADO DE IDONEIDAD DE LOS DOCUMENTOS

Se entienden los que están realizados en similares condiciones en cuanto a:
-       Formato
-       Clase de soporte o papel
-       Tipo de útil de escritura
Un papel pautado o cuadriculado induce al escribiente ajustarse a las líneas, modificando y no manifestando la tendencia natural de su escritura.
Papeles más satinados o más rugosos provocan que algunas personas modifiquen sus trazos.
Algunos factores gráficos se ven alterados según el útil de escritura que una misma persona utilice. Son apreciables las diferencias de escribir con útil de tinta líquida a utilizar un bolígrafo de tinta convencional.
Por tanto la situación física en que se desarrolla la escritura es determinante en el resultado final del grafismo, por lo que se deben plantear igualdad de condiciones.

·         Que la escritura sea espontánea

Las variables que en conjunto definen la espontaneidad como cualidad de la escritura natural y auténtica de una persona son la velocidad, el ritmo y la presión. Hay que tener en cuenta una salvedad importante, ya que se pueden presentar escrituras lentas, deterioradas o temblorosas que sean espontaneas y auténticas, tal es el caso de personas enfermas, ancianas o semianalfabetas. Contrastando diferentes escritos de la misma persona nos permite valorarlo correctamente.

La escritura espontanea presenta las siguientes características:

-       La velocidad y la presión son variables
-       Trazado decidido que avanza resueltamente a lo largo del renglón hasta alcanzar el margen derecho
-       Escritura sencilla o simplificada
-       Ausencia de temblores, retoques y enmiendas, sin paradas innecesarias
-       Barras de la t y signos de puntuación adelantados
-       Homogeneidad de las grafías
Por el contrario la escritura no sincera o falseada manifiesta:
-       Lentitud e indecisión, presión uniforme en el trazado
-       La baja velocidad indica generalmente falta de naturalidad
-       Presencia de retoques, empastamientos y torsiones
-       Diferencias vacilantes en las formas de las letras
-       Diferencias ostensibles de la calidad en el trazado

·         Que sean los originales

Es necesario facilitar al perito calígrafo los documentos originales, tanto los indubitados, no hay duda de su autenticidad, así como los dubitados que son el objeto del dictamen pericial.

Una firma o texto original siempre va a facilitar la investigación en la medida en que no nos vamos a ver limitados a la hora de estudiar uno de los aspectos más importantes en un cotejo pericial como es la presión, entendiendo ésta como la mayor o menor fuerza que se ejerce cuando el útil escritural entra en contacto con el soporte gráfico.

Si por alguna razón ya no existen o no aparecen, se debe especificar en el informe, adjuntando las copias disponibles. Las fotocopias, copias al carbón, papel autocopiativo y fotografías, dependiendo de su calidad y nitidez, son adecuadas únicamente para realizar estudios preliminares, cuando no existe el documento original, excepto en casos singulares. Por tanto no se consideran en principio aptas, ya que los elementos a analizar suelen encontrarse distorsionados o deficientemente reproducidos, impidiendo apreciar con claridad la estructura de los signos a examinar. Tales circunstancias dificultan la realización de la pericia de forma científica y minuciosa.

·         Cantidad

En principio cuantos más mejor. Las cualidades gráficas del escritor son determinantes, el nivel de destreza, el grado de estabilidad o variación, pueden facilitar el trabajo con pocos documentos, o por el contrario impedir un análisis fiable.
Deben solicitarse más muestras a un autor hábil y fecundo en variaciones de escritura, que a otro cuyas grafías acusan uniformidad evidente o que tenga dificultades para escribir.
La naturaleza del contenido también determina el número necesario de muestras. Por ejemplo, la cantidad necesaria para establecer la autoría de un grafiti, o de un anónimo será mayor que para identificar una máquina de escribir o un sello de caucho.

LOS DOCUMENTOS AUTÉNTICOS SON DE CONTENIDO Y PROCEDENCIA RECONOCIDA

·         Que sean auténticos, equivale a decir indubitados.
Son los documentos de contenido y procedencia reconocida. Nos ofrecen las mayores garantías los emitidos o compulsados por organismos públicos y cuyo texto acredita la personalidad del sujeto cuestionado. La ley admite como indubitados aquellos que reconozca la parte a la que pudiera perjudicar. Es conveniente que cada documento aportado por las partes como indubitado sea reconocido por quien dice ser su autor.   
·         Que preferiblemente sean coetáneos
Es decir, que todos los documentos que se utilicen sean de épocas próximas, ya que con el transcurso del tiempo las personas van modificando su letra y firma debido a diversos factores de tipo transitorio o permanente, físico y/o anímico. Algunas dolencias influyen en la motricidad escritural. Los manuscritos realizados entorno a dos años, antes o después, de la supuesta fecha del documento cuestionado, van a permitir comparar y evaluar con más detalle las constantes y variantes del gesto gráfico, obteniendo de esta forma los mejores elementos de juicio para emitir el dictamen.
Igualmente es aplicable el mismo criterio en los casos de escritos realizados con impresión mecánica, ya que también estos dispositivos son susceptibles de sufrir cambios a lo largo del tiempo.

·         Poder analizarlos en el laboratorio con tiempo suficiente
Investigar documentos en profundidad requiere generalmente la utilización de medios técnicos que no se trasladan con facilidad. El perito no puede responder a determinados interrogantes, revisando los documentos en el lugar donde se encuentran, como bufetes de abogados, organismos oficiales, sedes judiciales, notarías, etc.
El análisis requiere concentración y sosiego ya que las respuestas no se revelan en el primer momento. Investigar comporta emplear diversos medios materiales que requieren espacio y tiempo para descubrir o confirmar hechos, que a simple vista no son perceptibles. La idea generalizada que el perito provisto de una lupa o un cuentahílos es capaz de dar una respuesta de forma instantánea, forma parte del pasado o de la ficción cinematográfica.
Por tanto hay que permitirle y facilitarle la toma de datos, fotografías, fotocopias y si fuera necesario autorizarle para que los examine en su laboratorio. Confiar en él, teniendo siempre presente que es un auxiliar de la justicia.

LA LEY ADMITE COMO INDUBITADOS AQUELLOS QUE RECONOZCA LA PARTE  A LA QUE PUDIERA PERJUDICAR
  
CARACTERÍSTICAS DE LAS MUESTRAS PARA COTEJO
Las denominamos muestras indubitadas porque conocemos el origen y su autor. Buscamos documentos, que no fueron realizados con fines periciales ya que provienen de actos de la vida pública o privada del sujeto de estudio, de períodos anteriores y posteriores de la fecha atribuida al documento cuestionado objeto del informe, tales como:
·         Cuadernos, cartas, agendas, diarios, libretas de apuntes  
·         Declaraciones de renta firmadas
·         Diplomas académicos,
·         Contratos de trabajo, nóminas
·         Archivos del DNI, pasaporte
·         Impresos de apertura de cuentas bancarias
·         Documentos bancarios intervenidos por fedatario público
·         Ingresos, reintegros, resguardos, plazos fijos, créditos, etc.
·         Firmas en protocolos notariales
·         Documentos privados presentados en organismos oficiales, instancias
·         Documentos obrantes en otros autos o sumarios  
·         En general documentos similares a los cuestionados, que han sido elaborados fuera de la actuación procesal.
Se evitan de esta manera las deformaciones voluntarias de su escritura, autofalsificaciones, que suelen realizar los sospechosos cuando se les toma muestras y que dificultan las labores de identificación.
Cuando no sea posible contar con este tipo de documentos, es necesario elaborar un cuerpo de escritura, que son las muestras de escritura y o firmas tomadas al sujeto de estudio. Igualmente textos mecanográficos tomados directamente de la máquina de escribir, impresora y copiadora involucrada o impresos, etiquetas, sellos de tampón, etc.
La toma de cuerpo de escritura se realiza en sede judicial con la presencia del secretario/a   judicial o funcionario/a que designe, que levantará acta, con la supervisión del perito calígrafo que posteriormente lo incluirá en el informe.  
En algunos casos, a instancia de una de las partes, se solicita al perito la toma de muestras a personas o máquinas, normalmente en presencia de testigos, para aportarlas como pruebas, generalmente al inicio de la causa. (Este tema, debido a su relevancia, lo desarrollaré en el próximo artículo).

TRATAMIENTO Y CUIDADOS DE LOS DOCUMENTOS
En todo análisis documental se requiere de muestras patrones para efectuar el cotejo con el material cuestionado. El material necesita un cuidado y una atención especial para su manejo y conservación facilitando así que el perito pueda realizar un estudio técnico y científico con las mayores garantías de eficacia e imparcialidad.
El protocolo adecuado es el siguiente:         

·         Los documentos se le muestran al perito calígrafo en las condiciones en que se encuentren, sin graparlos ni efectuar perforaciones, dobleces, ni marcas y sin modificar su contenido o superficie.
  • Utilizar guantes o pinzas adecuadas para no agregar signos de contaminación ni manipulación y por si fuese necesaria exploración dactiloscópica o biológica. En este sentido aplicarlo siempre a los escritos anónimos y los manuscritos.
  • Evitar presionar o escribir encima así evitamos que se formen marcas de relieve o calco.  
  • De enumerarlos se haría con lápiz blando, con suavidad, en una esquina del documento y preferiblemente por el reverso.
  • Todo documento debe ser preservado por separado, protegiéndolo en una funda de plástico transparente. Se anotará en hoja a parte la información necesaria para identificar su contenido, tipo de material dubitado o indubitado, autor, descripción, origen, características y estado de conservación, entre otros detalles.
  • De tener que enviar los documentos originales, es preciso tomar las debidas medidas de seguridad realizando fotocopias, fotografías o escaneándolos para conservarlos en el expediente.
Subrayar que cuando nos encontramos con la más mínima duda sobre la autenticidad de un documento es necesario consultar con un perito calígrafo cualificado, para que lo examine y nos asesore verbalmente de la viabilidad de realizar un informe pericial. Evitando así un gasto innecesario al cliente si la conclusión no le fuese favorable.
Refrendo
GABINETE DE CRIMINALÍSTICA DOCUMENTAL
ASOCIACIÓN NACIONAL DE EXPERTOS EN GRAFÍSTICA Y DOCUMENTOSCOPIA
FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE EXPERTOS EN ANÁLISIS DOCUMENTAL